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domingo, 18 de mayo de 2014

combustiones al final de una noche

Esto no es más que una noche de sábado cualquiera materializada en un papel, un engendro, un experimento. Un sinsentido, vaya.

Finalmente, en el borde de la carne
bebía la fresca leche
directamente, en cualquier tugurio sucio,
con un maestro de la muerte
que no existiera o existió jamás.
Pronto pierdo el único motivo
que hoy mueve el mundo: es ése mi emoción.
Hoy te abres ante mí,
lasciva en tu milagro
para guiarme en mi camino.
Ahora que soy capaz de todo
me siento quimera, y para mí
eso es lo único que cuenta.
Incluso el cielo grande y azul
que sus cosas me ha enseñado
me persigue siempre hasta la derrota
para que en el tiempo venidero
cambie yo a la muerte.
Pregunto antes de volver envuelto,
sobre ese mitificado regalo,
ese legado una vez sin dueño.
Voy purgando mi nombre,
porque de verte mis sueños terminan,
cuando debería estar yo
y, sin embargo, solo estás tú.
El tiempo transcurre en mi paladar,
dónde encuentro los sabores del mundo.
Yo ya no tengo ninguna importancia;
solo soy una cáscara rugosa y vieja.

miércoles, 5 de marzo de 2014

sin título #04

Escribí poemas,
pequeñas estrofas
que nadie leyó
y nadie leerá jamás.
Me siento por ello
afortunado, anónimo;
sin ganas, ni ánimo.
Describo con torpeza
lo que me parece bello
y cuento los días
que pasan sin más
por momentos de ensueño.
Borracho soy,
y así me encuentro.
Borracho estoy,
pero disculpe,
porque no lo siento.

martes, 7 de enero de 2014

fragmentos#2

Puedo escribir sobre ésto y aquéllo, sobre lo grande y lo pequeño, del placer y el sufrimiento; de amores que no siento y de dolores que no tengo. Puedo escribir sobre el odio, el perdón y el arrepentimiento. Borracho, con el corazón abierto, desierto. Puedo escribir del rico y el plebeyo, de ellas, de ellos, de la vida y los sueños. Sobre el amor bello, lo nunca olvidado, lo real y lo fingido. Sobre ésto y aquello, el todo y la nada, por supuesto. 

Pero si mañana digo que ya más no escribo, mátame, tú que dices que me quieres.
Una por haber mentido.
Dos, por estar cansado de estar vivo.
Garabateo. Ya no sé ni lo que digo.

viernes, 3 de enero de 2014

fragmentos#1

Siempre te quise,
más cerca o más lejos,
hacia uno u otro lado.
Sopla las velas,
pide un deseo
y lanza el dado.
Ese siempre te quise
es un aún te quiero
que me ha condenado.

lunes, 21 de octubre de 2013

lunesporlamañana

Una neblina pegajosa flotaba en el ambiente volviendo estúpidamente inútiles a la mayoría de conductores que, como cada mañana, se amontonan en las entradas y salida de la autopista rumbo a sus respectivos trabajos. 

Pasaban apenas unos minutos de las ocho de la mañana y aún quedaban otros cincuenta minutos para que mi jornada empezara. Un amago de frío otoñal mediterráneo y el sutil fluir de la niebla matutina me llevaban hasta la entrada y mi cuerpo me guiaba automáticamente hacia la cafetería. Hacía ya una hora que había consumido mi primera dosis de cafeína, la primera de unas cuantas, tal vez demasiadas, que consumiría a lo largo del día. Salí a un pasillo exterior, me lié un cigarro y tras fumarlo, otro. El último trago de café ya estaba frío y el sol empezaba a despuntar sobre los edificios. Me remetí la camisa – por quinta vez – con la esperanza de que finalmente quedara bien. Intento vano. Me miré en el reflejo de un cristal opaco. Ahí, tras esa camisa, esos pantalones de vestir y esos zapatos, se suponía que estaba yo… 

El humo se diluía en la niebla mientras mi reflejo me suplicaba clemencia en cuanto a vestimenta. Es lunes por la mañana, el café aun lucha contra el sopor y el cuello de la camisa me aprieta. No me llega bien la sangre al cerebro, supongo.

domingo, 6 de octubre de 2013

microrrelatos

Érase una vez un hombre que un  día encontró una solución a un problema que no tenía. Era una solución fantástica y estaba ansioso por poder resolver sus desdichas con su hallazgo, pero no tenía ninguna dificultad que pudiera ser solventada con su arreglo. Y poco a poco su (no)problema le obsesionó tanto que le consumió. Murió desesperado, con los ojos hinchados, la mirada perdida y la piel tendida sobre su huesuda constitución. Su único problema era no tener problemas que solucionar; su solución una fugaz ilusión de formalizar la paz de la que disfrutaba su vida. 

¿Tantos problemas tienes?

sábado, 30 de marzo de 2013

One year

One year ago
I was sad and old.
One year before
there was only love.
One year ago,
the same as before.
Now the man is alone,
then he smiled a lot.


Ya me atrevo hasta con el inglés. ¡Que tiemble el alemán...!

jueves, 6 de septiembre de 2012

in tyler we trust


¿Hablas de nuestra relación? Pues te estás equivocando: este asunto no es solo nuestro, no somos especiales. ¿Qué quieres, una declaración de principios? ¿Te la envío por correo electrónico y la añado a tu lista de deberes? Tú decides tu grado de implicación.
 Olvida lo que sabes, tienes que olvidarlo todo, ese es tu problema. Olvida todo lo que crees saber de la vida, de la amistad y especialmente de nosotros. 
¿Qué desearías hacer antes de morir?

martes, 3 de julio de 2012

en el club de la lucha, entre verde y cerveza y dos mujeres.


La vida es como un cúmulo de problemas que se van sucediendo sin concesiones, un puñado de complicaciones agraviadas por la brutalidad de tener que hacer una elección con un límite de tiempo. Lo peor de todo esto es que no escogemos aquello que como un sueño esperamos como respuesta ideal; nosotros somos distintos de dios. No sólo no somos omnipotentes, sino que además, a veces nos tenemos que poner al lado del diablo.
La vida es una tragicomedia, hermosa y horrenda a la vez, un sinstendido. No es que sea un descreído ni lo veo todo negro, simplemente no miro hacia adelante como creo que hace casi todo el mundo, miro hacia los lados. Vivimos tan deprisa, obsesionados con el mañana, el futuro, sobre el yo que esperamos ser… ¿Qué seremos, tendremos un buen trabajo, hijos, una casa? Pensamos en él, en esa persona que tanto ansiamos convertirnos, en esa vida llena de sueños cumplidos y experiencias, pensamos tanto en él que nos olvidamos de nosotros mismos. No nos damos cuenta de que todo aquello que nos rodea, el tragicómico teatro que es la vida. Aunque hay luchas que, simplemente, no puedes ganar, depende de ti mismo el papel que quieras interpretar en esta obra. Y todo eso hay es lo que hay que disfrutar, esos son los auténticos placeres. Pienso que lo realmente importante y valioso en esta vida es el sentimiento. Creo que por todos es sabido que me encanta aprender y saber, descubrir conocimientos y poder abrir mi mente a nuevas ideas, pero todo esto al final se acaba perdiendo. El olvido es pesado y la memoria cada vez más falible y corta. Los sentidos acaban atrofiándose: el mundo se torna borroso y oscuro, llano, falto de texturas; los olores se esterilizan, los sabores insípidos y el sonido de la vida se atenúa.  Incluso en la mujer, que como dije en su día creo que es la mayor exaltación para los sentidos,  perece al paso del tiempo y su belleza, su quintaesencia, se pierde. Pero el sentimiento es puro, intacto e invulnerable y puede permanecer para siempre. El sentimiento da la vida, es el pequeño motor que mueve al mundo y sus personas. El padre de la genialidad, crea y destruye, es la chispa. La pasión. El sentimiento, eso es lo importante. Y todo esto no se aprende y por eso no se olvida jamás. El sentimiento nace espontáneo, te invade, te da fuerzas y ganas de vivir y se puede adquirir y compartir de forma gratuita. Por todo eso yo quiero sentir, con mis oídos, ojos y dedos, con mi boca los sabores y mi nariz los olores. Quiero sentir con mis ojos, con todos mis sentidos, con mi cuerpo y mi alma. Y cuando sea oportuno volveré a sentir con el corazón, cuando éste quiera volver a latir.
Pero bueno, esta es mi humilde manera de ver el mundo. A mí me sirve y quiero que así sea mi historia. Si tú, como es lógico, prefieres tu manera de ver las cosas, me parece perfecto porque es lícito y así debe ser.