Nota: A veces hasta me da pena que alguien pierda el tiempo aquí
lunes, 28 de abril de 2014
en un chupito de whisky
miércoles, 5 de marzo de 2014
sin título #04
pequeñas estrofas
que nadie leyó
y nadie leerá jamás.
Me siento por ello
afortunado, anónimo;
sin ganas, ni ánimo.
Describo con torpeza
lo que me parece bello
y cuento los días
que pasan sin más
por momentos de ensueño.
Borracho soy,
y así me encuentro.
Borracho estoy,
pero disculpe,
porque no lo siento.
viernes, 21 de febrero de 2014
¡Oh!
Hoy los dioses han dispuesto ante mí un capricho de su creación. Hermosa muchacha, mármol, en las manos de un díscolo escultor, hecho carne; piel de seda, cabello de hilo de oro. Labios que presupongo deliciosos, ojos misteriosos, desinteresados en mí, como la mayoría. Manos finas con dedos largos y uñas sonrosadas, cuidadas, con el perfil pintado de blanco. Tan preciosa era que he perdido incluso la respiración.
Un instante ha bastado, un segundo de aquellos que parecen adormilarse y duran más de lo que debieran, para que ella cruzara su mirada con la mía. Me incomoda de un modo extraño cuando ocurren estas cosas. Me he asomado ante esos ojos, enigmáticos, tenebrosos hasta cierto punto, y he intentado hundirme en ellos. Nada he visto en ellos; nada me ha dado tiempo a ver. Ella apartó su mirada, como si nada hubiera pasado. Pero pasó, lo sé. Huidizos nuestros ojos volvieron a coincidir dos o tres veces más y ya no volví más a buscar su mirada. Algo me dice que algo vio en mis ojos.; si lo vio lo siento. Los dioses deben estar locos si ante mí la dispusieron, tan virtuosa en la belleza y yo, tan lleno de nada. Pero, ¡oh, qué hermosa era!
viernes, 31 de enero de 2014
Caprichos del tiempo
miércoles, 22 de enero de 2014
guerra
al son de los tambores;
hacia la guerra marchan,
dejando atrás sus hogares
sus hijos y mujeres.
Marchan los hombres
con las lanzas y los escudos,
con el miedo a hombros
a la esperanza cantan.
Estos son los hombres
viejos y jóvenes
que en la guerra luchan.
Los tambores suenan
con estruendo sordo;
las espadas chocan,
bailan la danza del acero.
Marchan los hombres
ni justos ni villanos,
en la guerra solo es bueno
el hombre que ya ha muerto.
Marchan los hombres,
a casa vuelven
los que han sobrevivido.
No celebran la victoria
porque marchan hombres
que desean haber caído.
martes, 21 de enero de 2014
El inmortal muerto. El mortal que no muere.
Si me ausento por un tiempo, disculpen. Estoy con algo entre manos, si acaso a alguien le importa.