viernes, 4 de enero de 2013

Sin título

Escribo historias en jarrones chinos de porcelana
De amores efímeros que para mí no son nada,
cuentos de princesas que no cuentan con hada.
Historias de humo que se escapa por la ventana.
Pero mi favorita tengo yo entre todas ellas
escrita en el cielo junto al resto de estrellas:
Es la historia de un príncipe que no lloraba
a pesar de saber que no podía tener su amada.
Es la historia de una princesa enamorada
de un príncipe que su amor prohibido le entregaba.
Estas son historias que sólo entienden los poetas,
historias que guardo como tesoros en mis libretas.

jueves, 15 de noviembre de 2012

limbo


¿Habrían pasado semanas, meses, tal vez años? Quizás tan solo unas pocas horas, incluso minutos. Flotando en medio de la nada, del vacío más absoluto se pierde toda noción. El tiempo y el espacio hacen filigranas y dejan de ser perceptibles. La razón y la experiencia se vuelven inútiles para poder entender todo lo que ocurre. ¿Cuánto hace que no como? ¿Y que no duermo? En este sitio eres como una vela recién encendida: sabes que llegará un momento en el que te consumirás, lenta pero infatigablemente, hasta la muerte. Ardes y ardes, sabedor de tu destino y esperas el fatídico momento. Pero llega un momento en que empiezas a entender que, en ese sitio en el que te encuentras, ese momento no llegará jamás y poco a poco vas viendo las cosas de otro modo. ¿Debería desear que el fuego me consuma de una vez por todas, mi propia muerte? En el limbo no existen ni el tiempo ni el espacio y, cuando nada se tiene, hasta el más cuerdo se abraza a la locura…
Cierro los ojos y me dejo llevar como el río que fluye entre los sauces. La batalla está perdida y yo soy un soldado sin ejército.

viernes, 9 de noviembre de 2012

pinchazos en mi cabeza


Un pinchazo en la cabeza, una aguja invisible que se introduce por la parte trasera de mi cráneo y me taladra el cerebro. Lobotomía. No sabría explicar el porqué de esta dolencia, pero creo (o al menos quiero creerlo) que, como muchas otras veces, mi cuerpo ha detectado que estoy llegado a una situación límite, cerca de rebasar el punto de no retorno y solo intenta eliminar una tortuosa parte de bonitos recuerdos. Vida y Muerte, dos hermosas hermanas, dos flores rojas con espinas, tan delicadas como fieras y salvajes. La enfermiza animadversión que le tengo a la vida tan solo es comparable al miedo que le tengo a la muerte. Tan solo quiero ahogarme en un mar de whisky, pudrir mis pulmones con el humo, mutilación del espíritu, caos: autodestrucción. Quiero morir cada noche en un tumulto de dolor, emborracharme del llanto de sentimientos rotos y sentir mi alma desgarrarse; hacerme jirones de pena, mil heridas que sangran. Quiero morir como hombre, caer en el pozo del olvido, descansar y perderme en la oscuridad de tu pelo bajo la mirada de la luna para poder renacer de nuevo con cada amanecer. Pequeño, indefenso pero invulnerable. Sentirme de nuevo en la cálida matriz de una mujer y gestar, madurar, convertirme en una idea volátil, difusa, poco concreta pero firme.
Morir cada noche para renacer por la mañana. Vivir mil vidas en esta carcasa en descomposición con la esperanza de aprender a interpretar mi papel en el gran teatro de la vida. Quiero sentir la libertad de la muerte para disfrutar del júbilo de simplemente existir y saborear las delicias de la belleza.

Y cuando finalmente el dolor me da un respiro me queda la mente, la locura. Pero eso ya es otra historia…

martes, 6 de noviembre de 2012

fin


Es la muerte de un niño que nunca supo cómo crecer y creyose siempre el hombre que nunca fue. “Quan arribi demà tot haurà acabat. Quan arribi demà”. Fue, tal vez, un intento vano, una llamada de socorro hacia ninguna y hacia todas partes, la destrucción completa de un ideal por el que luchar. Suicido, eutanasia. Todas las historias terminan, siempre. Al final de la mejor de las novelas y del peor de los textos que jamás nadie pueda leer siempre encontramos un punto y final, una despedida, un adiós. A veces esas historias acaban bien, con un final feliz, con el protagonista triunfando en cualquiera de los aspectos y dificultades planteadas durante el transcurso de todo el libro. Otras, en cambio, terminan de manera desgraciada, en muerte y tragedia. Al fin y al cabo, estas dos formas de concluir una historia, al parecer tan distintas, convergen en un punto para hacerse iguales en esencia: el cómo. No importa si hay muerte o vida, amor u odio, felicidad o tragedia, tanto da. Lo importante es como esto ocurre. Pues prefiero mil veces la gloria en la muerte del que lo intentó tan bien como supo hasta su último aliento que la felicidad envasada al vacío del conformista que siempre fui. “Quan arribi demà tot haurà acabat. Quan arribi demà”.  Mañana será un día espléndido, una catarsis de putrefacción y frescura, un fin, la muerte que troca en génesis. Mañana tiene que morir un hombre para que otro nazca. “Quan arribi demà”.

jueves, 11 de octubre de 2012

antiguallas - junio09


Fantaseo constantemente. Fantaseo e invento historias bonitas, repletas de dulce que rellenan botes de sentimientos vacíos. Cuentos que pondrían en entredicho hasta el amor de Romeo y Julieta. Letras preciosas, a veces impregnadas de erotismo y sexo, para que engañarnos. Me alimento de la hermosura, de una figura femenina que podríamos calificar de perfecta. ¿De dónde habrá salido? La duda me estremece, zarandea mi ego y le hace envidiar. ¡Malditos artistas! Vosotros, que de una noche de lujuria y desenfreno, de un orgasmo, creasteis arte. Y es que la gracia de dios, o la gracia genética, se mire por donde se mire, es generosa a veces.

Poeta austero, artista de estar por casa, enamorado de lo bello. Feliz por poder contemplarte. Ardo en deseos de tocarte, de beber de ti, incluso de convertirte en tinta y escribir algo que perdurará por los siglos que están por llegar. Y es que de entre todo lo bonito tú eres lo que más.

Por eso me alegra mirarte, sentirte sin motivo. ¿A caso hace falta algún motivo?

Las cosas transmiten, y lo bello más. El arte no nos llega a todos por igual. A veces con una simple sonrisa te liberas de su efecto. Otras tienes que levantarte de la cama a media noche para escribir. Es molesto sentir dentro de ti ese cúmulo de cosas burbujeando sin cesar. Pero el resultado lo merece.

Ya nos veremos de nuevo, otra noche, en algún cuento que me escriba. Seguro.


Eren temps difícils abans de ser feliç

lunes, 8 de octubre de 2012

Les besties de l'infern


Entre la terra i el cel es troba l’infern dels homes perduts. En aquest lloc és on viuen els dimonis, els fantasmes i altres monstres. Allà és on la bestia de tres caps mossega i devora la teva ànima. El seu cap de voltor picoteja els teus records, delectant el seu pèrfid bec. El seu cap de serp xiuxiueja coses incomprensibles sobre el teu futur, fen-te embogir amb la incertesa de l’avenir. Per últim, entre aquests dos caps n’hi ha un de gos que borda i ensenya els ullals amenaçant violentament el teu present.
Entre el seny i la bogeria hi ha una fina corda que penja sobre l’abisme. Caure-hi no és més que decisió teva.

domingo, 7 de octubre de 2012

Diumenges

Estaven passant tantes coses pel meu cap i jo que me’n recordo de tan poques...  Són diumenges con aquest, grisos, plujosos, de mal de cap i ressaca en els que amb prou feines em puc aixecar del llit i fer vida de persona. Tot i així sempre em tira més el vici i de forma maldestra aconsegueixo fer-me un cigar. Mentre me’l fumo, quan el fum baixa per la meva gola camí dels meus pulmons, s’apodera de mi quelcom pitjor que la pròpia mort. La seva imatge de deessa de la guerra i la destrucció encara em sedueix quan sóc mes feble. I es que hi ha imatges que per sempre queden gravades, records dolços i ferides luctuoses. Jo continuo bevent whisky barat, escoltant grallar als corbs mentre m’enfonso més i més en la foscor dels seus cabells. Un gat miola i em mira amb indiferència. Normal, jo també ho faria...